A partir del 1 de enero de 2025, entra en vigor una medida muy esperada que transformará el acceso a los planes de pensiones en España. Esta nueva normativa introduce la posibilidad de rescatar aportaciones y rendimientos con al menos 10 años de antigüedad.
¿En qué consisten los cambios?
- Rescate a los 10 años: Los partícipes podrán acceder a las aportaciones y rendimientos de sus planes de pensiones cuando estas tengan, al menos, 10 años de antigüedad.
- Aportaciones hasta 2015: Inicialmente, solo se podrán recuperar las aportaciones realizadas antes del 31 de diciembre de 2015.
- Rescates progresivos: A partir de 2026, cada año se podrán rescatar las aportaciones con 10 años de antigüedad. Por ejemplo, en 2026 se podrán retirar los fondos correspondientes a 2016, y así sucesivamente.
- Flexibilidad total: La medida afecta tanto a planes individuales como a planes de empresa, siempre que el reglamento del plan lo contemple.
- Sin límites en el rescate: Los partícipes podrán acceder a sus fondos sin restricciones, lo que proporciona mayor libertad financiera.
Impacto de la medida en los ahorradores
Esta modificación, introducida por el Real Decreto 62/2018, busca incentivar el ahorro y hacer los planes de pensiones más atractivos y flexibles. Sin embargo, con la nueva posibilidad de rescate, se presentan nuevas implicaciones fiscales y estratégicas:
- Impacto Fiscal: El dinero rescatado tributará como rendimiento del trabajo en el IRPF, con tipos entre el 19% y el 47%. Esto puede suponer una carga fiscal importante si se realiza durante la etapa laboral.
- Planificación Fiscal: Los expertos recomiendan realizar rescates parciales y estratégicos, ajustando el importe a tramos impositivos más bajos para minimizar el impacto.
- Cambio en la naturaleza del producto: Aunque la medida introduce mayor liquidez, los planes de pensiones pierden parte de su carácter original de instrumento de ahorro a largo plazo.
Estrategias para optimizar el rescate
Si estás considerando rescatar tu plan de pensiones, aquí tienes algunas estrategias clave para reducir el impacto fiscal:
- Rescate parcial: Retirar cantidades pequeñas o periódicas para evitar saltos a tramos impositivos más altos.
- Reducción del 40%: Para aportaciones realizadas antes de 2006, es posible rescatar en forma de capital y beneficiarse de una reducción fiscal del 40%.
- Postergar el rescate: Si es posible, esperar a años con menos ingresos o incluso tras la jubilación, cuando la base imponible sea más baja.
- Ajustar a rentas exentas: Aprovecha años de bajas rentas para realizar rescates sin impacto significativo en el IRPF.
Conclusión
La nueva normativa que entra en vigor en 2025 ofrece más flexibilidad para acceder a los ahorros, pero exige una planificación fiscal eficiente para maximizar sus beneficios. Desde nuestra asesoría, recomendamos analizar cada caso particular y preparar una estrategia de rescate personalizada.
Si necesitas orientación para optimizar el rescate de tu plan de pensiones, no dudes en ponerte en contacto con nosotros


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