La Dirección General de Tributos (DGT) ha aclarado en la Consulta Vinculante V2650-24 el tratamiento fiscal de la prestación por cese de actividad de los trabajadores autónomos. En esta resolución se establece cómo debe tributar tanto la prestación económica percibida como las cotizaciones a la Seguridad Social abonadas por la mutua durante el periodo de cese.
Tributación de la prestación por cese de actividad
Según la consulta vinculante, la prestación por cese de actividad que percibe el trabajador autónomo se considera un rendimiento del trabajo a efectos del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
Esto significa que la cantidad recibida deberá incluirse en la base imponible del IRPF y tributará conforme a la escala general del impuesto, de forma similar a la prestación por desempleo que perciben los trabajadores por cuenta ajena.
El pago de las cotizaciones por parte de la mutua también tributa como rendimiento del trabajo
Además de la prestación económica, la Consulta Vinculante V2650-24 establece que el rendimiento del trabajo a declarar por el autónomo no solo comprende el importe de la prestación percibida, sino también las cotizaciones a la Seguridad Social que han sido pagadas en su nombre por la mutua o el órgano gestor.
Es decir, aunque el autónomo no reciba directamente ese dinero, el importe de las cotizaciones satisfechas por la mutua se considera un ingreso sujeto a tributación en el IRPF, por lo que debe declararse como rendimiento del trabajo.
Deducibilidad de las cotizaciones abonadas por la mutua
La consulta vinculante también aclara que, a pesar de que las cotizaciones pagadas por la mutua forman parte del rendimiento del trabajo, estas son deducibles en la actividad económica del autónomo.
Esto significa que el autónomo, a la hora de calcular su rendimiento neto en estimación directa, puede deducir el importe de esas cotizaciones como un gasto de su actividad, compensando así el impacto fiscal que supone su inclusión como ingreso.
Conclusión
La Consulta Vinculante V2650-24 establece un criterio claro sobre la fiscalidad de la prestación por cese de actividad de los autónomos:
- La prestación por cese de actividad es un rendimiento del trabajo y debe tributar en el IRPF como tal.
- Las cotizaciones pagadas por la mutua en nombre del autónomo también son un rendimiento del trabajo y deben declararse en la base imponible del IRPF.
- Las cotizaciones abonadas por la mutua pueden deducirse en la actividad económica del autónomo, compensando su impacto en la declaración.
Estos criterios son esenciales para que los trabajadores autónomos declaren correctamente sus ingresos y gastos, evitando errores en su tributación y asegurando que aplican correctamente las deducciones permitidas por la normativa fiscal.
Si necesitas más información o asesoramiento sobre tu situación concreta, no dudes en consultarnos.


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